Tercera ley de Tae: La estructura la lle’a

Larga historia. El caso es que irrisoriamente tuve que diseñar los espacios sin pensar en cómo se sostiene mi proyecto. ¿Resultado? Me duelen los ojos y me quiero dormir, pero no hay tiempo. Y como mi primera ley, aún no publicada, dice que la facilidad para entretenerse es inversamente proporcional al tiempo disponible para hacer un deber, se me ocurrió que, si bien la arquitectura está aquí para hacernos la vida más cómoda (ja), antes que ocuparse del usuario debe ocuparse de su propio sustento. ¿Una obviedad? Si los arquitectos prestaran más atención a las obviedades, los ingenieros no se reirían de ellos.

…O quizás no serían arquitectos, dice una humilde Diseñadora Computacional en Arquitectura. Doble ja. (Si me notan muy ácida, es por que de verdad me quiero ir a dormir.)