Segunda ley Tae

Hace bastante tiempo formulé mi primera ley, que anoté en algún correo enviado a mi círculo de amigos. Ahora que he pensado en una segunda, decidí buscarla y publicarla aquí… Algún día, así como todas las que se me ocurran, que podrían ser máximas a seguir, especulaciones, o que se yo. Cualquier tontera que me venga a la mente y pueda ser formulada como ley, aunque no lo sea ley.

Comenzaré por la Segunda, que dice: Ningún arquitecto podrá diseñar jamás una panadería mejor que un panadero.

El viernes pasado discutí, o mejor dicho, debatí con mi actual profesor de Taller y algunos compañeros al respecto. En realidad la discusión la sentí más de profesor a alumna, mientras que a ojos del resto quedaba claro que hablo hueás. Incluso se hizo el jocoso comentario de que no me imaginaban ebria. En fin, la discusión no se concluyó, y por mi parte seguiría con ella, pero me dio miedo. Del mismo modo en que me da miedo plantear una panadería para mi proyecto sin conocimiento de causa y yendo contra lo que actualmente se hace. Cierto, la panadería puede cambiar, de hecho la panadería de hoy no es la misma que la de hace un tiempo, pero si la panadería evoluciona es po sí misma, no por ocurrencias de un arquitecto. Ahora bien, cierto es que esta es una disciplina especulativa, y no se tiene certeza sobre el éxito de un proyecto hasta que se construye y usa, pero apuesto a que dicha certeza se puede incrementar en la medida que se discuta más con el mandante sobre el funcionamiento. El panadero puede no tener idea sobre principios de construcción, estructurales, climáticos, ergonómicos o ergonométricos, pero apuesto a que sabe hacer pan, y apuesto a que puede darme un diagrama de flujo especulativo de la futura panadería mil veces mejor que cualquiera que yo planteé. ¿Cual será mi trabajo entonces, una vez titulada? Si aún hay campo para la arquitectura, si aún hay confianza popular en ella, y si aún yo le tengo confianza, será hacer calzar función, construcción, estructura y climatización como piezas de un rompecabezas, de forma que den la mejor solución. Pero la forma de una de esas piezas será diseñada a partir de las necesidades, requerimientos, sugerencias e ideas del panadero, las cuales deberán ser acatadas como máximas universales, y si yo misma tengo una idea y/o sugerencia de vanguardia que podría mejorar el funcionamiento de la panadería, debería consultarla con mi cliente tal como si este fuera mi maestro.

(Las Leyes de Tae no me gusta. Debería buscarme otro nombre.)