Muy poco sobre Stardust y Stardust@home.

Como les decía a talishte y Andrés, pasé una semana fuera de Santiago. Lejos de un computador pude dedicarle más tiempo a la lectura, así por fin leí Cosmos de Carl Sagan, libro que me regaló mi mamá entre los años 1992 y 1993, cuando mi futuro estaba claro: quería ser astrónomo (supongo que conserva la o, como en arquitecto). Lamentablemente esa no fue época de letras en mi vida, era época de televisión y video juegos, época de Discovery Channel y Cartoon Network. Tal vez si Cosmos no hubiese estado entre todos los demás libros que quería leer pero no leía simplemente porque no me gustaba leer, jamás me hubiesen fascinado la computación ni se me habría ocurrido estudiar Arquitectura.

Pero además de reencantarme con la Astronomía recibí buenas noticias sobre la misma al pasar rápidamente las páginas de La Tercera y El Mercurio, enterandome escuetamente de que la sonda Stardust estaba pronta a regresar a la Tierra.

El 7 de febrero de 1999 un cohete Delta II puso en órbita alrededor del Sol a la mensionada sonda, iniciando así su viaje de 7 años. Más o menos en la mitad de este, el 2 de enero de 2002 la sonda se aproximó a 236 kilómetros de su onjetivo, el cometa Wild 2, fotografiando su núcleo y consiguiendo mediante aerogel muestras del polvo cercano, sin contaminarlo. La otra mitad del viaje fue de regreso a casa. Ni el viaje de ida ni el viaje de vuelta estuvieron exentos de recolectar datos extra, todos ellos fotográficos segun creo.

Teóricamente algunas de las partículas que trae la sonda (que regresó sana y salva el 15 de enero) casi no han sufrido alteraciones desde su creación por lo que podrían aportar al estudio de la cosmología, y concretamente a la formación del Sistema Solar. Por consecuencia de la Tierra y de la vida en ella. Ahora bien, el ubicar esas partículas no será tarea fácil, por lo que los encargados del proyecto han lanzado Stardust@home, que nada tiene que ver con los proyectos de computación distribuída, contrario a la que en primera instancia se podría pensar. La idea es que mediante un microscopio digital vía Internet voluntarios de todo el mundo ayuden a detectar las partículas mencionadas.

Fuentes: