Los blogs no son el (único) medio.

Desde hace años que cualquier persona con acceso a Internet puede tener su propio sitio web, sin importar cual fuera a ser su fin: información sobre un grupo musical, un vídeo juego o la vida personal. Recuerdo que webs de este último tipo existían por montones, con fotos de la mascota y una lista de lo que me gusta cuyos enlaces llevaban o a los respectivos sitios oficiales, o a otras páginas, del mismo autor, con unas cuantas imágenes y texto descriptivo.

El problema es que por muchas aplicaciones WYSIWYG que hubiera, había que terminar adquiriendo algo de conocimientos técnicos que a muchos, supongo, no les interesaban. No sólo para poner una foto, sino para estructurar el sitio, que como si fuera poco, es una colección de páginas con su propia estructura, generalmente compartida. Existiendo dichas complicaciones, las webs personales, y muchas temáticas, terminaban por ser abandonadas, con un contenido al cual jamás se le dio la posibilidad de madurar.

Entonces llegaron los blogs, que no son otra cosa más que un tipo de web. Si se me permite hacer un paralelo ecologista: de la misma manera en que los seres humanos estamos hechos de células, igual que el resto de seres vivos; los elementos constructivos de un blog cualquiera, son exactamente los mismos que se utilizan en cualquier otra web. Idealmente: (X)HTML, CSS, PHP y quizás Javascript. Tal vez el abuso de Flash podría hacer pensar que una web no está hecha de la misma manera que un blog, nada más lejos de la realidad.

Una blog es una web, y los blogs no han traído ningún tipo de cambio técnico a la web, sólo estructural.

Los blogs, un tipo de web.

La única diferencia que he podido reconocer está en que mientras hasta hace un tiempo la web se basaba en una estructura interna (relación entre las distintas páginas que formaban un sitio), lo cual generaba las secciones, según el tipo de información; dicha estructura desapareció por un tiempo en los blogs (que persiste en Blogger, servicio que carece de categorías), y fue reemplazada por una organización cronológica. Puede parecer una diferencia rebuscada, sin embargo es bien sencillo: la disposición cronológica del contenido le permitía a los usuarios ocuparse del contenido, el cual era en un inicio, totalmente personal: una bitácora del día a día.

Podrían contradecirme alegando que, más allá de la nueva estructura, la magia está en que los blogs, de verdad, son fáciles de armar, principalmente porque están listos, sólo falta el contenido. Bueno, el modelo de webs prefabricadas existía hace tiempo: varios servicios ofrecían la posibilidad de ir creando las páginas a través de un formulario, generar su contenido, y luego ver de que color, o que diseño general se iba a usar (como las plantillas que ahora existen para cualquier CMS). Sin embargo, la estructura interna de una web (de nuevo, la relación entre sus páginas, o sea, la jerarquía de sus secciones) puede variar según el contenido que se quiera ofrecer, y entonces las herramientas de webs prefabricadas se volvían rígidas e incompetentes. O simplemente nadie fue capás de programar una buena aplicación.

Y una aclaración final antes de entrar en la materia de la entrada: dije que en general todas las webs están hechas de lo mismo: (X)HTML, CSS, PHP y Javascript. Eso de forma ideal, lo cual también lo mencioné. Todavía hay webs que no usan CSS; otras no necesitan PHP (cada vez menos), o lo reemplazan por ASP, e incluso CGI; el Javascript no es necesario; peor aún: hay webs completas en Flash. Son muchas las herramientas para crear webs, pero sea cual sea la combinación escogida, los blogs no tiene magia más allá. Si WordPress genera webs con (X)HTML+CSS+PHP, hace rato que hay foros que utilizan exactamente las mismas herramientas (aunque no de manera tan correcta).

Hay más web fuera de la blogocosa.

Para mi es crucial que se entienda que los blogs son un tipo más de sitios webs. Cierto que son una revolución: han permitido la descentralización de la información, y han logrado que la información por vez primera viaje tan rápido (más rápido que en una Web sin blogs). Pero de ninguna manera serán la Web en sí.

Es cuestión de pensar en el paradigma que es la Wikipedia. Supongo que ha nadie se le ocurriría pensar en una enciclopedia en formato blog. O en Flickr, que tiene algo de blog, sin llegar a serlo. O en cualquier otro servicio Web, como los ya típicos foros, cuya evolución se ha visto en Vanilla. Supongo que todos coincidirán en que las herramientas Web varían según el uso que sea necesario. Había una necesidad de comunicación constante sin la obligación de que fuese jerárquica, sino más bien cronológica: nacieron los blogs; la había de generar comunicaciones públicas y perennes: hace rato que tenemos foros tipo Usenet; y la había de cohesionar conocimiento: nacieron los wikis; etc.

De lo anterior se llega a dos cosas. Primero, que hay gente que no necesita transmitir información de forma constante para el mundo: no necesitan de un blog. Segundo, que vender pan o flores puede haber resultado efectivo mediante los blogs, pero como ya decía, estoy más que segura que sería más fácil y cómodo si se hubiese usando una herramienta Web desarrollada para tal efecto.