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	<title>Comments on: GNU/Linux: los mitos y el acercamiento al público.</title>
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	<description>y lo que encontré al otro lado</description>
	<pubDate>Tue, 06 Jan 2009 08:10:51 +0000</pubDate>
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		<title>By: La manzana de Newton</title>
		<link>http://atravesdelmonitor.lamatriz.org/gnulinux-los-mitos-y-el-acercamiento-al-publico#comment-12</link>
		<author>La manzana de Newton</author>
		<pubDate>Wed, 31 Aug 2005 10:44:05 +0000</pubDate>
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					<description>[...] Alternativas a la representatividad: la sociedad red jesus clavijo urbano - 31-08-2005 12:43:53 &#124; Categoria: Actualidad El tema, por antiguo, no deja de ser complejo. Es más: se actualiza constantemente, al albur de la implementación en las sociedades de las nuevas tecnologías, con un desigual grado de incorporación y asimilación.   ¿Hasta qué punto están en crisis las democracias representativas? Cada vez hay más literatura que enfatiza su insuficiencia. Y no son extraños los blogs de contenidos tecnológicos que la rechazan abiertamente, por considerarlas, de principio, creadoras de sociedades desiguales e injustas. Así lo ve, por ejemplo, Cortell, a quien, por otra parte, le he pedido que explicite sus alternativas a la representatividad. Coincido, no obstante, con él en sus contrastadas críticas a los programas de incorporación tecnológica ejecutados en Brasil y Chile, de los que nos ha dado buena cuenta una nueva amiga.  En buena lógica, cabe preguntarse por qué enlazo la irremediable construcción de una sociedad red, como nos relata David en su recomendable obra "11-M. Redes para ganar una guerra" que pueden descargarse en esta ventana del movimiento ciberpunk, con la presunta crisis de la representatividad democrática, para la que, en principio, no se encuentran respuestas en los modelos asamblearios que empezaron a aflorar cuando Papá Bush habló del Nuevo Orden Mundial.  Pero el Nuevo Orden Mundial es Nuevo Desorden Mundial, tal y como describe David de Ugarte en el libro antes mencionado. Con estas perspectivas, ¿sólo son capaces las nuevas tecnologías de arreglarlo? ¿De acuerdo, eso sí, con los principios inspiradores contemplados en un sistema plurárquico o en una configuración netocrática? (Nota: para comprender estas propuestas pueden ver el documento identidad que Ciberpunk que también nos ofrece Sombra Digital).  El desmoronamiento del bloque comunista (por cierto, espero que Ramón nos dé un repasito sobre la efemérides de Solidaridad) enalteció, en apariencia, las bondades del sisema representativo de voluntades, pero dejó al descubierto que la gran triunfadora del cataclismo rojo no era sino la economía de mercado. Una estructuración que pronto tendría irradiones y consecuencias mundiales, dejando así paso a la globalización financiera.  El peso mundial de la economía capitalista, la abolición de fronteras y el mercadeo de las grandes transnacionales han configurado un mundo donde las élites políticas y económicas (grupos, por otra parte, muy reducidos de personas con estrechas relaciones entre sí) siguen dictando el orden del mundo. Una suerte de hemiplejia democrática que encendió las primeras alarmas en quienes vieron sus esperanzas frustradas y en quienes comprobaron lo mal que olía tras las tramoyas. Este desaliento es el origen del movimiento antiglobalización.  La socialización de internet, refrescada no hace mucho por Atlante, lleva a un nuevo replanteamiento del mundo. Sé que voy magnis itineribus, y que la marcha forzada conlleva generalizaciones que me pueden costar caro. No me importa: mi afán, de momento, es puramente cuantitativo. Aunque, no por ello, dejaré de exigir que las propuestas alternativas se estructuren, que sean "availables".  Esta socialización o generalización del word wide web es a la vez resultado y argamasa de la globalización, aunque su intrínseca libertad esté continuamente sometida a restricciones. En este contexto es donde se desenvuelve la antes mencionada sociedad red. Para mí, propuestas como la de netocracia tratan de devolver la individuo su autodeterminación: una especie de devolución de una capacidad de decisión que le había sido arrebatada para entregar su voluntad a unos sietemas que tenían como función decidir por los propios individuos, que quedarían relegados de este modo al papel de meros consumidores.  Queda, por delante, pues, el gran reto de la construcción de la sociedad red, pero me asaltan dudas de cómo puede funcionar en el futuro y con el empleo de las NTIC, una sociedad para la que la democracia represenativa se ha tornado claramente insuficiente y, por ello, seriamene deslegitimada.  Es necesario que aclaremos si la sociedad red representa per se una alternativa o si se torna como un modelo higienizador de la representatividad democrática, si descarta el componente asambleario ( su caracterización grupal es cada vez más patente), cómo puede hacer frente a la globalización de las multinacionales, contrastar la "agenda setting" de los grandes media, cómo luchar contra las barreras proteccionistas que crean privilegios sagrados, y cómo puede, en definitiva, devolver el poder a los ciudadanos. Y, todo ello, sin caer en contradicciones.  Comentarios (0) - Referencias (0) [...]</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>[&#8230;] Alternativas a la representatividad: la sociedad red jesus clavijo urbano - 31-08-2005 12:43:53 | Categoria: Actualidad El tema, por antiguo, no deja de ser complejo. Es más: se actualiza constantemente, al albur de la implementación en las sociedades de las nuevas tecnologías, con un desigual grado de incorporación y asimilación.   ¿Hasta qué punto están en crisis las democracias representativas? Cada vez hay más literatura que enfatiza su insuficiencia. Y no son extraños los blogs de contenidos tecnológicos que la rechazan abiertamente, por considerarlas, de principio, creadoras de sociedades desiguales e injustas. Así lo ve, por ejemplo, Cortell, a quien, por otra parte, le he pedido que explicite sus alternativas a la representatividad. Coincido, no obstante, con él en sus contrastadas críticas a los programas de incorporación tecnológica ejecutados en Brasil y Chile, de los que nos ha dado buena cuenta una nueva amiga.  En buena lógica, cabe preguntarse por qué enlazo la irremediable construcción de una sociedad red, como nos relata David en su recomendable obra &#8220;11-M. Redes para ganar una guerra&#8221; que pueden descargarse en esta ventana del movimiento ciberpunk, con la presunta crisis de la representatividad democrática, para la que, en principio, no se encuentran respuestas en los modelos asamblearios que empezaron a aflorar cuando Papá Bush habló del Nuevo Orden Mundial.  Pero el Nuevo Orden Mundial es Nuevo Desorden Mundial, tal y como describe David de Ugarte en el libro antes mencionado. Con estas perspectivas, ¿sólo son capaces las nuevas tecnologías de arreglarlo? ¿De acuerdo, eso sí, con los principios inspiradores contemplados en un sistema plurárquico o en una configuración netocrática? (Nota: para comprender estas propuestas pueden ver el documento identidad que Ciberpunk que también nos ofrece Sombra Digital).  El desmoronamiento del bloque comunista (por cierto, espero que Ramón nos dé un repasito sobre la efemérides de Solidaridad) enalteció, en apariencia, las bondades del sisema representativo de voluntades, pero dejó al descubierto que la gran triunfadora del cataclismo rojo no era sino la economía de mercado. Una estructuración que pronto tendría irradiones y consecuencias mundiales, dejando así paso a la globalización financiera.  El peso mundial de la economía capitalista, la abolición de fronteras y el mercadeo de las grandes transnacionales han configurado un mundo donde las élites políticas y económicas (grupos, por otra parte, muy reducidos de personas con estrechas relaciones entre sí) siguen dictando el orden del mundo. Una suerte de hemiplejia democrática que encendió las primeras alarmas en quienes vieron sus esperanzas frustradas y en quienes comprobaron lo mal que olía tras las tramoyas. Este desaliento es el origen del movimiento antiglobalización.  La socialización de internet, refrescada no hace mucho por Atlante, lleva a un nuevo replanteamiento del mundo. Sé que voy magnis itineribus, y que la marcha forzada conlleva generalizaciones que me pueden costar caro. No me importa: mi afán, de momento, es puramente cuantitativo. Aunque, no por ello, dejaré de exigir que las propuestas alternativas se estructuren, que sean &#8220;availables&#8221;.  Esta socialización o generalización del word wide web es a la vez resultado y argamasa de la globalización, aunque su intrínseca libertad esté continuamente sometida a restricciones. En este contexto es donde se desenvuelve la antes mencionada sociedad red. Para mí, propuestas como la de netocracia tratan de devolver la individuo su autodeterminación: una especie de devolución de una capacidad de decisión que le había sido arrebatada para entregar su voluntad a unos sietemas que tenían como función decidir por los propios individuos, que quedarían relegados de este modo al papel de meros consumidores.  Queda, por delante, pues, el gran reto de la construcción de la sociedad red, pero me asaltan dudas de cómo puede funcionar en el futuro y con el empleo de las NTIC, una sociedad para la que la democracia represenativa se ha tornado claramente insuficiente y, por ello, seriamene deslegitimada.  Es necesario que aclaremos si la sociedad red representa per se una alternativa o si se torna como un modelo higienizador de la representatividad democrática, si descarta el componente asambleario ( su caracterización grupal es cada vez más patente), cómo puede hacer frente a la globalización de las multinacionales, contrastar la &#8220;agenda setting&#8221; de los grandes media, cómo luchar contra las barreras proteccionistas que crean privilegios sagrados, y cómo puede, en definitiva, devolver el poder a los ciudadanos. Y, todo ello, sin caer en contradicciones.  Comentarios (0) - Referencias (0) [&#8230;]</p>
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