¿Qué es la arquitectura?
Viernes, Mayo 16th, 2008Teoría, pura teoría.
y lo que encontré al otro lado
Teoría, pura teoría.
Los blogs de arquitectura deben de ser los más fomes que hay. Cuando comencé la carrera me suscribí con el agregador de contenidos de turno a cualquiera que se cruzara por mi pantalla, con la esperanza de aprender tanto como he aprendido sobre sostenibilidad, computación, música o ciencias. Hoy los eliminé casi todos, total casi todos son iguales: o algun arquitecto top del momento proyectó alguna mega obra, o un grupo de profesionales anónimos construirán la mega obra de algún arquitecto top del momento, o algún arquitecto top del momento dio una entrevista donde no dice nada útil, o se le hará un homenaje a algún arquitecto op del momento, o algún arquitecto top del momento se tiró un pedo. De una avalancha de noticias diarias, raramente pillaba algo interesante… ¡En el mes!
Poca información, nada de crítica. En cambio las alabanzas injustificadas de un arquitecto para con otro abundan, así como las idas de olla imposibles de extrapolar a la realidad. Y si toca que hay un proyecto digno de ser llamado ejemplo, es descrito por quien más parece periodista que profesional entendido.
Así, mis fuentes de información se reducen, en orden alfabético, a:
Lo triste de la lista es que no todos son blogs sobre arquitectura y podría seguir encogiéndose. Así, ruego recomendaciones, en español o inglés, donde haya crítica e investigación, donde se trate a la arquitectura como un medio y no un fin, donde el fin sea el usuario.
…Porque si las cosas siguen así, cuando me titule pediré ser llamada constructora amateur en lugar de arquitecto profesional.
Llevo casi cuatro años preguntándomelo, bajo la suposición de que elegir ciencias (computación incluida), literatura o música hubiera sido menos tormentoso. Sin embargo, en alguno de los momentos finales de mi vida escolar se me ocurrió que la arquitectura era la herramienta que tenía para cambiar el mundo.
Hace bastante tiempo formulé mi primera ley, que anoté en algún correo enviado a mi círculo de amigos. Ahora que he pensado en una segunda, decidí buscarla y publicarla aquí… Algún día, así como todas las que se me ocurran, que podrían ser máximas a seguir, especulaciones, o que se yo. Cualquier tontera que me venga a la mente y pueda ser formulada como ley, aunque no lo sea ley.
Comenzaré por la Segunda, que dice: Ningún arquitecto podrá diseñar jamás una panadería mejor que un panadero.
El viernes pasado discutí, o mejor dicho, debatí con mi actual profesor de Taller y algunos compañeros al respecto. En realidad la discusión la sentí más de profesor a alumna, mientras que a ojos del resto quedaba claro que hablo hueás. Incluso se hizo el jocoso comentario de que no me imaginaban ebria. En fin, la discusión no se concluyó, y por mi parte seguiría con ella, pero me dio miedo. Del mismo modo en que me da miedo plantear una panadería para mi proyecto sin conocimiento de causa y yendo contra lo que actualmente se hace. Cierto, la panadería puede cambiar, de hecho la panadería de hoy no es la misma que la de hace un tiempo, pero si la panadería evoluciona es po sí misma, no por ocurrencias de un arquitecto. Ahora bien, cierto es que esta es una disciplina especulativa, y no se tiene certeza sobre el éxito de un proyecto hasta que se construye y usa, pero apuesto a que dicha certeza se puede incrementar en la medida que se discuta más con el mandante sobre el funcionamiento. El panadero puede no tener idea sobre principios de construcción, estructurales, climáticos, ergonómicos o ergonométricos, pero apuesto a que sabe hacer pan, y apuesto a que puede darme un diagrama de flujo especulativo de la futura panadería mil veces mejor que cualquiera que yo planteé. ¿Cual será mi trabajo entonces, una vez titulada? Si aún hay campo para la arquitectura, si aún hay confianza popular en ella, y si aún yo le tengo confianza, será hacer calzar función, construcción, estructura y climatización como piezas de un rompecabezas, de forma que den la mejor solución. Pero la forma de una de esas piezas será diseñada a partir de las necesidades, requerimientos, sugerencias e ideas del panadero, las cuales deberán ser acatadas como máximas universales, y si yo misma tengo una idea y/o sugerencia de vanguardia que podría mejorar el funcionamiento de la panadería, debería consultarla con mi cliente tal como si este fuera mi maestro.
(Las Leyes de Tae no me gusta. Debería buscarme otro nombre.)
Es un problema de malos arquitectos. Los malos arquitectos se organizan siempre con temas secundarios. Dicen cosas del tipo: la arquitectura es sociología, es lenguaje, semántica, semiótica. Inventan la arquitectura inteligente (como si el Partenón fuese estúpido) y ahora, lo último es la arquitectura sostenible. Todo eso son complejos de la mala arquitectura. La arquitectura no tiene que ser sostenible. La arquitectura, para ser buena, lleva implícito el ser sostenible. Nunca puede haber una buena arquitectura estúpida. Un edificio en cuyo interior la gente muere de calor, por más elegante que sea será un fracaso. La preocupación por la sostenibilidad delata mediocridad. No se puede aplaudir un edificio porque sea sostenible. Sería como aplaudirlo porque se aguanta.
Dijo Eduardo Souto de Moura cuando le preguntaron si la sostenibilidad es un problema de ricos, delatando la falta de consecuencia de los arquitectos en general. (Al leerlo sentí que había convertido mis balbuceos en un párrafo inteligible, y agregado la firma de un Arquitecto con mayúscula, no de una estudiante mediocre.) Hoy, al toparme con Architecture for Humanity volví a caer en la cuenta de que la arquitectura debe de ser la disciplina menos comprometida con sus propios fundamentos. Desilusión, no hay otra palabra que pueda describir mejor mi experiencia con la carrera, o en el mejor escenario, con quienes ejercen la profesión. La labor de Architecture for Humanity me parece de lo más consecuente con el hacer arquitectura, pero es triste que tengan que caer en la redundancia del para la humanidad, diferenciándose así de la arquitectura de revistas y mentira que domina el inconsciente colectivo.
Así el mundo, sólo falta que aparezca la arquitectura habitable. Entonces me doy un tiro.