Adios Kubuntu. ¡Hola Debian!

Hace dos días pensaba que sería usuaria de Kubuntu por bastante más tiempo, sin embargo, ayer en la tarde decidí que, entre limpiar el sistema o hacer una instalación limpia, tardaría menos tiempo con la segunda opción. Y ya que estamos reinstalando, que valga la pena. A sí que, como el Brujo me demostró que instalar Debian hoy en día es más fácil que en los tiempos en que instalé Mandrake 8.0, y en los cuales miraba a la espiral como la más computín de las distribuciones computines, covardemente decidí que hoy sería el día de dar el gran paso.

Menos mal que nVIDIA se empeña en no liberar sus drivers, porque si no el proceso habría sido realmente aburrido… Léase con ironía. Me puse a instalar a las 10:00 y decidí que era suficiente cerca de las 18:00. Escogí como método de instalación la imagen business card, que es la más pequeña, y recibe los paquetes necesarios desde Internet. Con la conexión que tengo rara vez descargó a menos de 300 KBps, por lo que el proceso no tardó más de 20 minutos. Pero, por la cresta, que costó instalar los controladores oficiales de nVIDIA. De haberme conformado con la rama Stable (Etch), habría sido pan comido gracias a module-assitant, pero como quería KDE 3.5.6 y Compiz Fusion, tenía que instalar Testing (Lenny). El conflicto se produce por una incompatibilidad con la GPL 2.0 (sí, la licencia, ¡carajo!) entre el núcleo precompilado 2.6.2x-k7 (y como tengo un procesador AMD Athlon XP…) y el controlador nVIDIA. Al final, la mejor forma de instalar el controlador con el mencionado núcleo es siguiendo la guía Instalar driver privativo de Nvidia con kernel Linux >= 2.6.20 publicada en CRySoL. San Ignucius los bendiga. Ahora me toca averiguar exáctamente cual es la incompatibilidad con la GPL 2.0 y apiedrar las dependencias de nVIDIA. De no ser por el pequeño detalle habría tenido el sistema funcionando en media hora.

Pero todo el show valió la pena, a medias. Si bien tengo KDE 3.5.7, aún no logro instalar Compiz Fusion. Se supone que se puede en Testing, pero por el momento, no me resulta. Y no me quiero cambiar a Unstable, al menos no por el momento, porque fue demasiado lidiar día entero con el controlador famoso, como para continuar durante la noche.

Además de Compiz Fusion, me queda averiguar cuales son los enlaces simbólicos que tengo que crear para tener Flash y Java en Firefox, porque Iceweasel no lo instalo ni ca… Mover los productos de Mozilla a non-free hubiese sido una solución más sana, digo yo. Apoyo todo fork, mientras tenga razón de ser, y la lesera del logo no me convence para nada, después de todo, en ningún modo el logo privativo (al menos en el caso de Firefox) socava libertades de usuario.

También me falta hacer funcionar la rueda del ratón, que por el momento sólo trabaja como botón central, e instalar BOINC, y ver que tal anda el sistema con dicha aplicación corriendo. Algo me dice que Kubuntu estaba obeso por culpa de mi amor a la ciencia (BOINC estaba configurado para consumir el 100% de los recursos…) pero de todos modos es agradable ver que el KMenu está casi vacío: las aplicaciones que jamás iba a usar y que no podía desinstalar de Kubuntu me enfermaban.

Aún así, Canonical ha hecho un gran trabajo. Según he percibido, Linux tiene más usuarios finales gracias a sus productos que a los de Novell o Mandriva, que dominaban entre los usuarios domésticos. Pero no se podrá dormir en los laureles, porque estoy casi segura de que la próxima vez que me pregunten por una distribución Linux para un usuario poco experimentado, voy a recomendar Debian.